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Segmentación de clientes en e-commerce para marcas españolas: tipos y estrategias y ejemplos

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Manuel Castillo
28 minutos de lectura

Aviso legal: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Klaviyo recomienda a sus clientes que consulten con un despacho legal para garantizar el cumplimiento de la normativa aplicable en materia de protección de datos en su caso.

La segmentación de clientes en e-commerce no necesita 15 tipos de segmentos para arrancar ni un equipo de análisis de datos a jornada completa. Necesita 5 segmentos de clientes en orden con un método de priorización claro que funcione dentro de la normativa vigente de la LOPDGDD (Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales).

El e-commerce en España superó los 95 000 millones de euros en 2024, según la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia). De esa cifra, casi 4 de cada 10 compras online realizadas desde España se quedaron en el mercado nacional. El resto se hizo en comercios extranjeros. Por eso, muchas marcas españolas necesitan que cada campaña multicanal rinda más y mejor. La segmentación de clientes es clave para conseguirlo.

Si ya sabes qué es la segmentación de clientes y conoces los beneficios de la segmentación, en esta guía te ayudamos a ver oportunidades de segmentación con los datos que ya tienes en tu CRM para B2C, en qué orden abordarlas, y qué consideraciones legales tener presentes.

Tipos de segmentación de clientes en e-commerce

Antes de decidir qué segmentos crear, conviene tener claro el panorama completo. La segmentación de clientes en e-commerce se suele apoyar en 4 grandes categorías de variables de segmentación. Cada una de estas responde a una pregunta distinta sobre tu base de datos:

  1. Segmentación demográfica: ¿quién compra? Edad, género, nivel de ingresos, situación. Es el punto de partida más intuitivo y el más frecuente en la segmentación de mercado clásica. Estos datos suelen llegar mediante formularios de registro o integraciones con tu plataforma de venta.
  2. Segmentación geográfica: ¿desde dónde compra? Comunidad autónoma, código postal, idioma preferido. Útil para marcas con logística diferenciada por zona o campañas vinculadas a eventos locales (rebajas de temporada en Canarias frente a Península, por ejemplo).
  3. Segmentación psicográfica: ¿por qué compra? Valores, estilo de vida, motivaciones de compra. Es una de las más difíciles de captar de forma directa, aunque encuestas poscompra y formularios con preguntas de preferencia pueden alimentarla con el tiempo.
  4. Segmentación conductual: ¿cómo compra? Frecuencia de pedido, valor medio del carrito, productos visitados, interacción con emails y SMS. Es el tipo de segmentación que trabaja con lo que tus clientes hacen en lugar de únicamente con lo que dicen ser.

Las 4 son válidas para segmentar clientes, pero tienen demasiadas combinaciones. Ahí está el reto. Si no hay una prioridad clara, tu marca corre el riesgo de no avanzar. Lo que cambia el enfoque es hacerte la siguiente pregunta: ¿qué tipo de datos tienes disponibles hoy, sin necesidad de encuestas, sin integraciones adicionales y sin un equipo de análisis de datos?

Para la mayoría de las tiendas online españolas con más de 10 000 perfiles en su base de datos de clientes e-commerce, la respuesta es casi siempre los datos de comportamiento y de compra.

Es decir, fecha del último pedido, número de compras y gasto total acumulado. Esos 3 puntos son, exactamente, las dimensiones del análisis RFM (del inglés Recency, Frequency y Monetary Value, que vamos a traducir como actividad reciente, frecuencia de compra y gasto total).

En un mercado donde 345 millones de personas compran online en la UE y la competencia por la atención del cliente crece cada trimestre, la segmentación conductual de marketing por email basada en lo que tus clientes hacen tiene más capacidad predictiva que la basada únicamente en quiénes son. Y lo que es aún más importante: los datos para crearla ya están en tu CRM.

Bajo ningún concepto esto implica descartar la segmentación demográfica, geográfica o psicográfica, sino empezar por donde los datos ya existen y el impacto es más inmediato.

Criterios de segmentación de clientes basados en RFM: un método simplificado

Entre los modelos de segmentación de clientes en e-commerce, el RFM destaca porque transforma los datos de compra que tu plataforma ya tiene en criterios de segmentación conductual accionables. No requiere herramientas externas, ni un proceso de segmentación de clientes complejo, ni tampoco un perfil de cliente cargado de variables difíciles de obtener.

Qué es el análisis RFM y por qué importa en e-commerce

El análisis RFM es un modelo de segmentación conductual que clasifica clientes en función de 3 dimensiones que ya existen en tu CRM para e-commerce desde que procesas tu primer pedido:

  • Actividad reciente (R): cuándo fue su último pedido. Quien realizó una compra hace 15 días tiene una relación más activa con tu marca que quien hizo una compra hace 8 meses.
  • Frecuencia de compra (F): cuántas veces ha realizado una compra en un periodo determinado. Un perfil con 5 pedidos en el último año responde a otros estímulos que uno con una sola compra.
  • Gasto total (M): cuánto ha invertido en tus productos. El valor total acumulado de un cliente indica su potencial de rentabilidad a largo plazo, lo que se conoce como valor de vida del cliente

En España, las marcas con catálogos medianos implementan el modelo RFM con el propósito de segmentar clientes para enviar comunicaciones más relevantes a través de email, SMS, WhatsApp o notificaciones push, y que esa relevancia impulse más ventas y mejor retención.

De hecho, uno de los indicadores más efectivos de que alguien va a volver a comprar es que ya haya realizado una compra e interactuado con tu marca alguna vez. Por eso funciona el RFM.

Analizando cuándo tus clientes compran, cuánto gastan y con qué frecuencia, es posible identificar patrones sobre quién está a punto de repetir una compra, quién lleva demasiado tiempo sin actividad, y quién merece un trato preferente por su gasto total acumulado.

Frente a un tipo de segmentación de clientes basado en datos demográficos (que te dicen quién es tu cliente, aunque no qué hace), el RFM parte del comportamiento de compra. Eso te da cierta capacidad de predicción. Si sabes que un cliente compra cada 6 semanas y lleva 8 sin hacerlo, tienes una señal para actuar. Un dato demográfico, por sí solo, no te da esa misma señal.

Aparte de que el RFM te permite conseguir resultados de forma eficiente, también sirve como base para combinarlo después con la segmentación demográfica, geográfica y psicográfica.

Cómo aplicar una puntuación RFM simplificada

La segmentación RFM común asigna una puntuación de 1 a 5 en cada dimensión (Actividad reciente «R», Frecuencia de compra «F» y Gasto «M»), generando 125 microsegmentos posibles. Para un equipo con recursos limitados, puede ser tan perjudicial como no tener segmentación.

El modelo simplificado funciona con 3 niveles (alto, medio y bajo) y se forja con segmentos dinámicos en tu CRM para e-commerce. Un segmento dinámico es un grupo de perfiles de clientes que se actualiza de forma automática. Cuando alguien cumple las condiciones definidas, entra en el segmento. Cuando deja de cumplirlas, sale. No necesitas mover tus contactos manualmente ni rehacer listas. La lógica de clasificación es la siguiente para cada dimensión:

Dimensión

Alto

Medio

Bajo

Actividad reciente (R)

Último pedido en los últimos 30 días.

Último pedido entre 31 y 120 días.

Último pedido hace más de 120 días.

Frecuencia de compra (F)

De 4 o más pedidos en los últimos 12 meses.

De 2 a 3 pedidos en los últimos 12 meses.

Un pedido en los últimos 12 meses.

Gasto total acumulado (M)

Por encima del umbral definido según tu catálogo.

En torno al valor medio de compra.

Por debajo del valor medio de compra.

* Los umbrales de este modelo son orientativos. Los valores concretos de actividad reciente, frecuencia y gasto acumulado dependen del ciclo de compra y del catálogo de cada negocio.

Cabe destacar que los umbrales son relativos a la naturaleza del negocio. Un e-commerce que vende café de especialidad por suscripción puede tener ciclos de compra de 3 a 4 semanas, mientras que una tienda de instrumentos musicales gestiona ciclos de meses. Lo mismo ocurre con la frecuencia: 4 pedidos al año puede ser «alto» en moda y «bajo» en alimentación.

Trata de establecer tus niveles a partir de los datos de tu tienda en lugar de referencias externas.

La aplicación del modelo RFM consiste en crear segmentos dinámicos que combinen condiciones de las 3 dimensiones. A modo de ejemplo, un segmento de clientes de alto valor podría establecerse con la fecha del último pedido dentro de tu ciclo habitual, el número de pedidos por encima de la media y el gasto acumulado por encima del umbral que hayas definido.

Marco legal de la elaboración de perfiles RFM

Segmentar clientes por actividad reciente, frecuencia y gasto es una forma de elaboración de perfiles. Y la elaboración de perfiles, en el marco de la LOPDGDD y el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), requiere una base legal. Existen dos bases habituales para legitimar este tratamiento de datos:

  1. Consentimiento explícito: lo obtienes cuando el cliente acepta que sus datos se usen para personalizar comunicaciones. Es la vía más directa y la que menos margen de interpretación deja.
  2. Interés legítimo: permite tratar datos sin consentimiento explícito cuando el interés comercial de tu empresa prevalece sobre los derechos del cliente, aunque exige documentar esa evaluación.

El Código de Conducta de AUTOCONTROL (Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial), avalado por la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), ofrece un marco útil para entender cómo aplicar estas bases legales en prácticas de marketing.

Dicho código contempla la posibilidad de cubrir bajo un mismo consentimiento la elaboración de perfiles y el envío de comunicaciones, siempre que se cumplan determinadas condiciones.

Si tu formulario de registro ya recoge un consentimiento que abarca la personalización basada en el comportamiento de compra, la elaboración de perfiles RFM podría estar cubierta sin necesidad de un consentimiento adicional. La clave está en revisar tus textos legales con tu consultora legal y asegurarte de que reflejan de forma clara lo que haces con los datos.

Dos aspectos prácticos que conviene tener en cuenta:

  1. Lista Robinson: antes de enviar comunicaciones comerciales directas, la normativa contempla la consulta de los sistemas de exclusión publicitaria (como la Lista Robinson), salvo que cuentes con el consentimiento del destinatario o se aplique la excepción del artículo 21.2 de la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico) para clientes existentes.
  2. Documentación: independientemente de la base legal que uses, documenta el tratamiento de datos. Qué datos recoges, con qué finalidad, bajo qué base legal y durante cuánto tiempo los conservas. Es el tipo de registro que facilita cualquier proceso de revisión interna o auditoría.

Los 5 segmentos esenciales para e-commerce: qué construir primero y en qué orden

Los 5 segmentos de clientes en e-commerce que vienen a continuación están ordenados en escenarios de mayor impacto inmediato (y menor complejidad) a menor impacto inmediato (y mayor complejidad). La lógica de esta secuencia es que cada segmento que desarrolles primero genere resultados que contribuyan a la consolidación sucesiva del siguiente segmento.

Infografía titulada "Los 5 segmentos esenciales para e-commerce: Qué construir primero y en qué orden". Muestra un eje vertical que va desde "Mayor impacto · Menor complejidad" en la base hasta "Menor impacto · Mayor complejidad" en la parte superior, organizando cinco bloques numerados del 1 al 5 con sus respectivos iconos estratégicos.

Segmento 1. Clientes comprometidos (últimos 30 a 90 días)

Como su nombre indica, es el grupo de perfiles que han interactuado de forma activa con tu marca en un periodo reciente: desde aperturas de email y clics en enlaces, hasta visitas a tu tienda o compras. El rango de 30 a 90 días es orientativo. Ajústalo a tu ciclo de compra habitual.

Las condiciones típicas de este segmento combinan al menos dos de estas señales de actividad:

  • Ha abierto un email en los últimos 60 días.
  • Ha visitado tu sitio web en los últimos 45 días.
  • Ha realizado un pedido en los últimos 90 días.

¿Por qué empezar aquí y no por otro segmento? Porque es el segmento que más impacto inmediato tiene sobre la tasa de apertura y la capacidad de entrega. Si hoy envías cada campaña a toda tu base de datos de mercado objetivo, los perfiles de cliente que llevan meses sin interactuar con una comunicación comercial están lastrando tus métricas de compromiso.

Al enviar tus próximas campañas a este segmento, la tasa de apertura sube, los proveedores de correo interpretan mejor tu reputación como remitente y, como consecuencia, más emails llegan a la bandeja de entrada en lugar de a la carpeta de spam o correo no deseado. Es también el segmento donde la automatización de email marketing rinde más, porque estás comunicándote con personas dentro de tu nicho de mercado que ya están prestando atención a tu marca.

Consideraciones LOPDGDD

Si estos perfiles llegaron con consentimiento explícito para comunicaciones comerciales, la base legal debería estar cubierta. Aun así, conviene revisar con tu equipo legal qué obligaciones adicionales resultan aplicables en relación con los sistemas de exclusión publicitaria.

Segmento 2. Clientes en riesgo de abandono

Una vez que aplicas la segmentación de clientes al segmento de clientes comprometidos y tu capacidad de entrega se estabiliza, el foco pasa a ser evitar que pierdas tus clientes activos.

Esta estrategia de segmentación agrupa perfiles que antes mostraban actividad alta (compras frecuentes, aperturas regulares) y que en los últimos 60 a 90 días han dejado de interactuar. Con este segmento apuntas a personas que fueron activas y que, por alguna razón, dejaron de serlo.

Las condiciones combinan un historial de actividad previo (por ejemplo, dos o más pedidos antes del periodo de inactividad, o aperturas frecuentes en los 6 meses anteriores) con una ausencia de interacción reciente (sin aperturas, sin clics, sin compras en los últimos 60 a 90 días).

Recuperar un cliente que ya te conoce y ha realizado compras suele ser más rentable (con contadas excepciones) que captar un nuevo cliente desde cero. Segmentos como este tienen un coste de oportunidad alto. Cada semana que pasa sin un intento de reactivación, la probabilidad de recuperación baja. Y, al mismo tiempo, la implementación es bastante directa desde un CRM.

Para este tipo de segmento de clientes en e-commerce, a menudo recomendamos los flujos de reactivación que combinan email, marketing por SMS, WhatsApp y notificaciones push.

Podrías empezar con un email del tipo «te echamos de menos» con un incentivo moderado, seguido de un SMS si no hay respuesta en 5 a 7 días laborables. Si el perfil tiene activado el canal de notificaciones push o WhatsApp, un tercer mensaje por esa vía con una oferta más llamativa puede funcionar como último intento antes de dar al perfil de cliente por inactivo.

El canal y el tono los delimitas según tu marca. En este sentido, lo más relevante es que la secuencia exista y se active de forma automática cuando alguien entra en este segmento.

Consideraciones LOPDGDD

El artículo 21.2 de la LSSI contempla una excepción para el envío de comunicaciones comerciales a clientes existentes sobre productos similares a los que ya contrataron. Esto puede ser relevante para los flujos de reactivación, ya que te diriges a personas con las que ya existe una relación comercial. Aun así, nunca está de más que un despacho verifique si tu enfoque de reactivación funciona dentro de esta excepción y si la relación contractual previa sigue vigente.

Segmento 3. Compradores VIP (alto valor de vida del cliente)

Very important person. No nos hace falta explicarte que este grupo representa a tus mejores clientes. Perfiles con alta frecuencia de compra (F) y un gasto acumulado (M) por encima de tu umbral definido en el marco RFM. Dependiendo de tu negocio, un cliente VIP podría ser alguien con 5 o más pedidos en el último año y un gasto total en el top 25 % de tu base de clientes.

El segmento de compradores VIP ocupa el lugar del medio porque en la escala de prioridades, primero tienes el segmento de clientes comprometidos (para proteger tu capacidad de entrega), después tapas las fugas de clientes en riesgo de abandono (para frenar pérdidas), y luego te concentras en maximizar el valor de quienes ya son tus mejores clientes o lo han sido antes.

Normalmente el error que vemos es tratar a estos perfiles de clientes igual que al resto.

Las marcas que gestionan bien a sus clientes VIP suelen experimentar con acceso anticipado a nuevos productos, invitaciones a programas de fidelización, canales exclusivos de comunicación (un grupo de WhatsApp o notificaciones push con acceso anticipado, por ejemplo) o condiciones especiales de envío. El objetivo es reforzar la relación con los clientes VIP para mantener su frecuencia y gasto comunicándote por el canal que más usan, sea email, SMS o WhatsApp.

Una plataforma de datos de clientes te puede facilitar centralizar la información necesaria para detectar y nutrir estos perfiles de forma constante en todos los canales en los que operes.

Consideraciones LOPDGDD

El interés legítimo puede ser una base legal viable para este tipo de segmentación en determinadas circunstancias. El Código de Conducta de AUTOCONTROL señala que, cuando se recurre al interés legítimo, es necesario valorar si los intereses comerciales de la empresa prevalecen sobre los derechos y libertades de las personas afectadas. Entre los factores a tener en cuenta figuran el uso de perfiles y el grado de sofisticación de estos. Consulta con tu servicio legal sobre cómo documentar esa evaluación.

Segmento 4. Venta cruzada por categoría

Probablemente te resulten familiares «Quienes compraron esto también compraron» y «Se compran juntos con frecuencia». Esta segmentación de clientes introduce la capa de perfiles que han realizado compras en una categoría de tu catálogo y no han comprado nunca en otra categoría relacionada. Al menos no todavía. Sin ir más lejos, en una tienda de cosmética natural, clientes que han comprado productos de cuidado facial y nunca han explorado la línea capilar.

Otro ejemplo es Natulim, una marca española de productos de limpieza ecológicos.

Su catálogo tiene categorías diferenciadas:

  • Potenciadores de lavado
  • Pastillas para el lavavajillas
  • Productos de limpieza del hogar
  • Eco-tiras de detergente para la lavadora

Un cliente que ha comprado eco-tiras de detergente 3 veces y nunca ha explorado las pastillas de lavavajillas puede ser un perfil de cliente con potencial de venta cruzada claro. Las dos categorías comparten el mismo valor de marca de Natulim (limpieza sostenible, sin plástico) y resuelven necesidades del hogar. La condición del segmento sería que ha comprado en la categoría «colada» al menos una vez y no ha comprado nunca antes en la categoría «cocina».

Carrito de compra de Natulim con eco-tiras de detergente y recomendación de venta cruzada de pastillas para lavavajillas ecológicas.
Ejemplo de venta cruzada en el carrito de Natulim. A quien compra eco-tiras de detergente, se le sugieren pastillas para lavavajillas de la misma marca.

Las condiciones del segmento de venta cruzada por categoría combinan un historial de compra positivo en la categoría A con la ausencia total de compra en la categoría B. Es un segmento que depende de que tu catálogo tenga categorías diferenciadas con potencial de venta cruzada.

¿Por qué ocupa la posición número 4 en la escala de este artículo? Porque requiere un nivel de conocimiento del catálogo y de la relación entre categorías que los 3 primeros segmentos no necesitan. No basta con filtrar por comportamiento general. Necesitas entender qué categorías tienen afinidad entre sí y diseñar campañas de personalización específicas para cada cruce.

Las campañas de venta cruzada dirigidas a un segmento con historial de compra previo suelen tener tasas de conversión superiores a las campañas masivas genéricas, porque el punto de partida es una serie de personas que ya confían en tu marca y ya tienen hábitos de compra contigo. Un CRM en marketing te permite construir esta lógica sobre los datos de cada perfil.

Consideraciones LOPDGDD

La excepción para clientes existentes prevista en el artículo 21.2 de la LSSI puede resultar aplicable a determinadas acciones de venta cruzada cuando los productos promocionados sean similares a los ya contratados. Si existen dudas sobre si esa similitud concurre en tu caso, consulta con tu equipo jurídico antes de utilizar esta excepción como base para la comunicación.

Segmento 5. Clientes inactivos (sin interacción en más de 6 meses)

El último segmento del conjunto es curiosamente también el más contraintuitivo. No intentas vender más. En este punto dejas de enviar comunicaciones de marketing a quien no responde. Agrupa perfiles de clientes que no han abierto un email, no han clicado en ningún enlace, no han visitado tu tienda online y no han realizado ninguna compra en un periodo superior a 6 meses.

Son clientes en tu base que han dejado de tener relación con tu marca. La condición es la ausencia total de interacción en todas las señales de actividad durante un periodo prolongado.

Cierra el conjunto porque, aunque su impacto sobre los ingresos es bajo (estos perfiles ya no te están comprando) y la decisión suena incómoda, tiene peso sobre el estado de tu base.

Mantener perfiles inactivos en tu lista de envío entorpece la capacidad de entrega de tus campañas omnicanal, incluidas las que envías al segmento de clientes comprometidos que preparaste. Este segmento tiene que preservar el trabajo de depuración que ya hiciste antes.

Una táctica que solemos recomendar a las marcas españolas de e-commerce es la configuración de un flujo de despedida. Se trata de una secuencia breve y final de reactivación (uno o dos mensajes por email o SMS con un motivo para volver) seguida de la supresión del perfil si no hay respuesta. Suprimir no borra el perfil, solo deja de enviarle comunicaciones comerciales.

Muchas herramientas de marketing automation o automatización de marketing te dan la posibilidad de sistematizar este proceso para que no dependa de una revisión manual. Cuando un perfil cumple las condiciones de inactividad, entra en el flujo de despedida de forma automática.

Consideraciones LOPDGDD

Suprimir contactos inactivos es una buena práctica para mantener métricas saludables y reforzar el cumplimiento normativo. Conservar perfiles inactivos en tu base de datos durante periodos prolongados perjudica la capacidad de entrega y puede generar dudas en una auditoría sobre la vigencia del consentimiento y la minimización de datos. Consulta con tu equipo legal cómo integrar la supresión de inactivos en tu política de retención de datos.

Indicadores de que tu conjunto de segmentación funciona

Configurar los 5 segmentos es la mitad del trabajo. La otra mitad es saber si está rindiendo. Durante las primeras 4 a 8 semanas con el conjunto de segmentos activo, hay una serie de métricas cuantitativas y señales cualitativas que te van a decir si vas por buen camino.

En el lado cuantitativo, las métricas que deberías revisar en tus informes son 4:

  1. Tasa de clics: un indicador más fiable que la tasa de apertura, porque refleja interés real. Si la tasa de clics mejora, el contenido está llegando a personas que tienen motivos para interactuar.
  2. Ingresos por destinatario: la métrica que conecta la segmentación con el negocio. Al lanzar campañas con segmentos más relevantes, el ingreso medio por persona debería aumentar.
  3. Tasa de conversión: mide el porcentaje de destinatarios que completan una compra después de interactuar con la campaña. Conecta la iniciativa de segmentación con resultados de venta.
  4. Tasa de cancelación de suscripción: debería bajar. Cuando dejas de enviar campañas masivas genéricas a toda tu base de clientes, reduces la fricción que lleva a las personas a darse de baja.

Las señales cualitativas son menos visibles en un panel de análisis, y más en el día a día de tu operación, tales como menos respuestas negativas a tus emails, una tasa de conversión más alta en los flujos automatizados (porque los mensajes llegan a perfiles con mayor predisposición a actuar) y muchas menos marcaciones como spam. Son indicadores que no siempre aparecen en un gráfico, y que sin embargo dan una idea de que la experiencia del cliente está mejorando.

Si después de 2 meses las métricas se estabilizan en un nivel superior al que tenías antes de segmentar, tu estrategia está cumpliendo su función. Cuando este conjunto de segmentación esté consolidado, el siguiente nivel de sofisticación puede ser incorporar datos predictivos (como la fecha estimada del próximo pedido o el riesgo de abandono de cada perfil) como criterio para crear segmentos aún más precisos. Algunas plataformas incorporan capacidades de marketing impulsadas por IA que ayudan a identificar estos patrones y automatizar parte de este análisis.

Tu segmentación de clientes, lista para entrar en acción

Envías tu primera campaña solo al segmento de clientes comprometidos y mides el resultado. A partir de ahí, la segmentación de clientes crece de forma progresiva. El segmento de clientes en riesgo te ayuda a frenar la pérdida antes de que sea irreversible. El de compradores VIP maximiza el valor de quienes ya confían en tu marca. La venta cruzada por categoría abre líneas de ingresos dentro de tu catálogo existente. Y la supresión de inactivos protege todo lo anterior.

Los datos ya están en tu CRM, especialmente si la plataforma que usas es capaz de convertir datos en segmentos dinámicos, activar flujos automatizados mediante email, SMS, WhatsApp y notificaciones push, y mostrar análisis para saber qué funciona y qué ajustar. Klaviyo reúne esas capacidades en un CRM diseñado para marcas de e-commerce que necesitan pasar de envíos masivos a una estrategia de CRM basada en el comportamiento real de cada cliente.

Preguntas frecuentes sobre segmentación de clientes

¿Cuántos segmentos de clientes necesita una tienda online para empezar?

5 segmentos de clientes ordenados por prioridad son suficientes para proteger la capacidad de entrega, reducir el abandono, cuidar a los compradores de alto valor, abrir oportunidades de venta cruzada y suprimir los perfiles inactivos. El error más común suele ser intentar construir demasiados a la vez sin una estrategia de segmentación clara ni los recursos para gestionarlos.

¿En qué se diferencia la segmentación de clientes de la segmentación de mercado?

La segmentación de mercado divide un mercado objetivo en grupos de personas con características similares para decidir a quién dirigir tu oferta. En cambio, la segmentación de clientes funciona a partir del comportamiento de personas que ya han interactuado con tu marca y tiene como finalidad personalizar la comunicación para retener y rentabilizar la actividad de clientes.

¿Qué datos necesito recopilar para segmentar clientes en mi tienda online?

El proceso de segmentación de clientes puede apoyarse en datos de distintas variables de segmentación tales como datos de comportamiento, datos de interacción, datos demográficos y datos psicográficos. Si estás empezando, los datos de comportamiento son suficientes para tus primeros 5 segmentos. El resto lo puedes incorporar a medida que tu estrategia madure.

¿Cada cuánto tiempo hay que actualizar los segmentos de clientes en e-commerce?

Con segmentos dinámicos no necesitas intervenir manualmente para mover contactos de un grupo a otro, sino que la actualización de los perfiles de clientes dentro de cada segmento es continua. Lo que sí puede resultar de ayuda es revisar periódicamente los criterios de segmentación para comprobar si los umbrales siguen reflejando la realidad de tu negocio.




Manuel Castillo
Manuel Castillo
Manuel Castillo es redactor freelance para equipos de marketing de contenidos en empresas de tecnología. Antes trabajó en ventas en un unicornio del comercio electrónico que cotiza en el NASDAQ, asistiendo a pymes con terminales de punto de venta (TPV). Ha escrito para estudios de desarrollo de apps para Shopify, servicios financieros dedicados a tiendas y software de experimentación y optimización de la tasa de conversión (CRO). Conoce cómo crecen las marcas por dentro y por fuera, y siempre busca dejar una idea que te puedas llevar. Habla con Manuel en themanuelweb.com (https://themanuelweb.com) o déjale un mensaje directo en LinkedIn (https://www.linkedin.com/in/themanuelweb/).

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